25 de agosto de 2016

Hotel Blanco y Balneario de Sobrón

Esta vez nos dirigimos a un lugar situado en una zona privilegiada del curso alto del Ebro, y que además tiene una historia de lo más curiosa: el complejo de Sobrón.


Aunque nuestra vista se centra en el Hotel Blanco (un establecimiento que se construyó junto al balneario original), merece la pena recordar la historia de este lugar, ya que esconde algunas sorpresas y por desgracia es una sucesión de hechos que cada vez lo han llevado a un estado más ruinoso si cabe.

La historia de este lugar comienza en 1846, cuando se hacen los primeros análisis de los manantiales. Las aguas manan a una temperatura de 20º C, y además tienen una alta concentración de sales. Desde ese momento las aguas se consideran curativas, y la gente acude para beneficiarse de ellas. No sería hasta los años 1858 y 1859 cuando se construye un balneario en cada orilla del río Ebro: En el lado alavés el de Sobrón y en el burgalés el de Soportilla. Además se consiguió la licencia para embotellar agua, e incluso fue exportada a Cuba.

El balneario de Sobrón comenzó su andadura con 4 bañeras de zinc y 14 habitaciones, y debido a su éxito se amplió en sucesivas ocasiones hasta construirse otro edificio adicional (el Hotel Blanco) y llegar a un total de 120 habitaciones. Su mejor época llegó entre 1880 y 1906, cuando el número de visitantes por temporada superaba el millar.




Imágenes del balneario en su mejor época.


El Hotel Blanco, en sus buenos momentos.

En aquellos años también surgieron disputas con el vecino balneario de Soportilla por el uso de las aguas medicinales. Un dato curioso: ambos balnearios estaban comunicados por uno de los primeros puentes de hormigón armado que se construyeron.


Después llegó la Guerra Civil y el lugar fue utilizado por tropas alemanas e italianas como acuartelamiento. Una nota curiosa es que durante la II Guerra Mundial fue un destino  más o menos frecuente de soldados alemanes. De hecho uno de estos soldados está enterrado en el cercano pueblo de Sobrón Alto.

Con esto el balneario cerró sus puertas hasta 1950, momento en el que la Organización Sindical Española (Sindicato Vertical) se apropió de las instalaciones para utilizarlas como residencia de productores. Con la caída del franquismo el complejo pasó a manos de la Diputación de Álava que lo cerró definitivamente.

Desde entonces tanto el balneario como el hotel sufrieron décadas de abandono, y la peor parte se la llevó primero el balneario. En 2002 comenzó un plan para restaurar el balneario y volverlo a poner en funcionamiento, pero sucedió lo que tantas veces hemos contado en este blog: el proyecto no llegó a ninguna parte. Y en este caso además el proyecto fracasó después de haber derribado lo que quedaba del edificio original y haber construido el armazón del nuevo balneario.


 El balneario original...


... Y lo que podemos "disfrutar" hoy en día.

El Hotel Blanco no fue demolido. De hecho se ha ido conservando más o menos tal y como era hasta hace no demasiado. Su aguja del tejado estuvo en pie hasta hace unos años, y en el momento de nuestra visita (septiembre de 2014) el edificio estaba al menos reconocible aunque muy deteriorado.

Pero un año después, en noviembre de 2015 se declaró un incendio que ha terminado por arrasar lo que quedaba.

Y no acaba ahí la mala fortuna de Sobrón: Se abrío un museo del agua como punto de referencia en educación ambiental, y además se encuentra en un lugar de espectacular paisaje. Pero el museo a día de hoy está cerrado por falta de financiación.

¿Y el famoso puente blanco? Uno de los reclamos turísticos de la zona, que recientemente se ha usado para la práctica de puenting...


... Se lo ha llevado una riada el 31 de enero de 2015.


Definitivamente Sobrón no parece un lugar afortunado.


Después de este recorrido por la historia de Sobrón empezamos nuestra visita al Hotel Blanco.


Antes de entrar dimos una vuelta al edificio. Realmente se trata de un hotel bastante bonito, y es triste que se haya deteriorado tanto.







Realmente no pudimos explorar mucho del hotel ya que una buena parte se ha derrumbado, pero aun así pudimos ver alguna zona interesante. Antes de entrar vimos un modelo de zapatilla interesante:




En el interior la primera zona destacable que encontramos es la recepción. Incluso con los derrumbamientos todavía se puede adivinar cómo era el hotel en su momento de esplendor.










Muy pocos objetos quedan en el lugar...



La otra zona que se podía explorar era el salón grande de la planta baja. Probablemente se trata del comedor.







Y precisamente es en este salón donde se origió el fuego que ha terminado por destruir el edificio.



Después de concluir nuestra visita iniciamos la investigación del lugar, y es cuando nos enteramos de toda la historia que lo rodea. Tantos acontecimientos desafortunados han acabado con lo que  un día fue un excelente lugar de reposo.

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